jueves, marzo 03, 2005

Trabajando en el Ferrocarril

Casi todos los homenajes a Pappo leídos, excepto los que cuentan anécdotas son medio fifí (maricones, diría él). Un poco... excesivamente poéticos. Para mi Pappo era un carburador, o tenía su consistencia. "Mirá es así, el rock es esto". "No, pibe, buscate un laburo honesto, los discos ya están grabados". Y todo eso. O sea, ¿puede ser lindo un motor? Y... hasta hay momentos en los que quienes no entendemos nada de ellos podemos descubrirles belleza, en un sonido, en una velocidad. Así tocaba la guitarra. Y las letras continúan los mensajes del parabrisas o la luneta: "Lo mejor que hizo la vieja, es el pibe que maneja... no obstante lo cual, me sigue gustando el cabaret". En todo caso para mi no hay adorno, y eso es o era Pappo. Una forma de experimentar lo más concreto y masizo del laburo, el "ser" cabeza (todo argentino), la relación hombre máquina , el delirio prefabricado en películas de sábados de superacción (la época futurista más "facha" de Riff). Pero en lo más concreto y simple, en la mas linda canción (de Pappo's Blues vol. III ), subido al traqueteo del blusito da ganas de ser ferroviario:

Trabajando en el Ferrocarril

Todas las semanas
voy a trabajar
voy con muchas ganas
y con felicidad

Si alguna vez quieres
encontrame a mi
trabajo en las vías
del Ferrocarril

Muchas veces cuando yo
voy muy lejos de aquí
recuerdo la historia
del Ferrocarril


Y la letra es lo de menos, sólo te dice para donde ir, todas las ganas están en los punteos del medio, en fin, no se puede, puta digo...

Changes

La cosa es como dejar, como pegar el salto. Porque lo que es abandonarse a la nada como si fuera todo, difícil y ahí agarrate. O sea, cómo dejar las mínimas seguridades que representan trabajo estudio, carrera, amigos, etc. y largarse a la mismísima mierda a empezar de nuevo. Sin duda, la incomodidad de que "algo siempre falta" va a seguir presente, pero a su vez el moverse (turn and face the strange) permite que el deseo vaya más allá, y más y un poc... En fin, lo más parecido a moverse es ir al carnaval, sumamente recomendable. Plumas, brillo, bebida, música y pilas de cuerpecitos arrojados a la calle a zarandearse, contonearse, bailar.
JOyesco, excelente inicio de año. Espero nuevos viajes para la semana santa, y asado ese mismo viernes. Adeus.

I don't Know

No se si postearé. No estoy seguro de querer largar palabras al vacío.
Pero bueno, probando largamos un soplo del Artaud, cocinado a 220 por estár cucú (o a lo que tengan (oh, halo que tengan) los nosocomios alienistas franceses):

Il fait très froid
comme quand
c'est Artaud
le mort qui souffle

c'est tout
see ya